lunes, 15 de junio de 2009

Un nuevo nombre


El amor ya no me posee, sólo los recuerdos infinitos rescatando ecos perdidos invaden mis horas tristes. Ahora zigzagueo por caminos sin encontrar respuestas perfectas, sin llegar a ningún puerto seguro. Ondeo entre el silencio de las voces que otrora llegaran a mis oídos, palabras amorosas e inconclusas que el recuerdo las agiganta constantemente. Hoy mis sentimientos se diluyen como las nubes en lo alto, algunas veces densas, otras claras y diáfanas navegando hasta encontrar nuevas formas. Nada es eterno, todo caduca ante la inmensidad de la muerte y de los adioses inesperados que me obligan a no precisar si el olvido es negro o es blanco; sin embargo, el ancla de mis sueños está segura y con la certeza que mis amores me invadieron como el fuego, algunas cenizas el mar abrió su boca para devorarlos tiernamente, otros se apagaron antes de encender su llama. Comprendí que algunos como brasas invisibles perturban la vida entera y su fuego late en las entrañas mismas de la vida, impenetrables y que poco o mucho que se haga por borrarlos de la lista o limpiar las heridas, ahí siguen…
Ya ninguna mirada me arrebata, pero heme aquí, tejiendo ilusiones a la espera de un soplo, de un guiño que parpadeé sobre mis sentidos, que bese mi alma haciendo resurgir las palabras dormidas y, permitiendo que una nueva capa se superponga a la impronta del amor, con un nuevo nombre.

4 comentarios:

Abriles dijo...

¿Y por qué no? Amiga mia, el amor no tiene edad y tu, que lo describes de esa forma tan personal, inmensa...llegan hondo tus recuerdos, esos sentimientos...

Un beso, me alegra mucho ver que actualizas tu blog.

Ethel Saavedra Garcia dijo...

Si hace días estaba callada...
Ademas tenía problemas para subir imagenes.
Un besito y mil gracias...

L.M. dijo...

Gracias Ethel por pasarte por mi jardín, espero hayas disfrutado, la intención de mi espacio, además de compartirlo con vosotros es que paséis un rato agradable.
Fijate la casualidad que ya te había leido, pues me interesa mucho la escritura femenina... además veo que nuestra amiga Abriles nos une.
Volveré despacito, prometido.
Saludos.

Lenys dijo...

Una vez más deleitas al lector con este derroche de letras, que suaves penetran y calan hondo en quien las lee. Solo tú eres capaz de plasmar un sentir, haciendolo lucir imponente. Y sí, un nuevo nombre...esa es la promesa. Feliz de leerte amiga. Ya vendré más seguido. Besos.